Lento by Alberto Quero

Para mí no es la vida probable 
ni el asombro ante ella; 
yo carezco de apremios, de fulguraciones 
y de incisiones desapercibidas.
Tampoco me llama el placer trotamundos 
y aun menos la sabia fecundidad del nomadismo; 
yo giro en torno a los crepúsculos 
y mi único rugido es una catarata; 
yo no soy prisas 
ni las previsibles furias de una sangre a medio estrenar 
sino la erosión y las mareas: 
a mí me surca la calma 
y mi sombra huele a parsimonia.

Así que, si el mundo está apresurado, 
que se vaya, no importa: 
ya pasará otro.

Y en ése me iré.

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